Proyecto de ley busca reformar cobro con tarjetas para aliviar carga tributaria en PyMEs
Una iniciativa legislativa apunta a modificar el sistema de pagos con tarjetas de crédito y débito para reducir costos operativos y tributarios que afectan la liquidez de las pequeñas y medianas empresas argentinas.
Un proyecto de ley presentado en el Congreso busca modificar las reglas del cobro con tarjetas de crédito y débito con el objetivo de reducir la carga que estos medios representan para las PyMEs argentinas.
La iniciativa se centra en los costos financieros y tributarios asociados a las transacciones electrónicas, que en la práctica reducen el margen disponible y complican la gestión de caja diaria de los comercios de menor tamaño. Según los impulsores, la reforma permitiría mejorar el flujo de fondos al ajustar las comisiones y los impuestos que se aplican sobre cada venta.
En el contexto actual, las PyMEs enfrentan una brecha entre el momento de la venta y el efectivo real disponible tras descuentos, retenciones y plazos de acreditación. Esta diferencia genera presión sobre los pagos a proveedores y salarios, dos rubros críticos para mantener la operación.
El proyecto propone revisar los mecanismos de retención de IVA e impuesto a las ganancias que se aplican automáticamente en las liquidaciones de las tarjetas. De concretarse, los cambios podrían aliviar la necesidad de financiamiento externo para cubrir esos descuentos previos.
Para una PyME típica que opera con alto volumen de ventas con tarjeta, estos ajustes representarían una mejora en el capital de trabajo disponible. Sin embargo, la letra fina del proyecto aún debe debatirse en comisiones y su impacto concreto dependerá de los detalles que se terminen aprobando.
Desde el punto de vista operativo, cualquier modificación en el régimen de tarjetas obliga a revisar procesos internos: conciliación bancaria, registro contable de retenciones y proyecciones de caja. Las empresas que ya separan claramente la caja de la rentabilidad contable estarán en mejor posición para aprovechar los cambios.
La propuesta se enmarca en un conjunto de iniciativas que buscan facilitar la operación diaria de las PyMEs sin generar nuevos regímenes complejos. Su avance legislativo será clave para determinar si efectivamente se traduce en alivio tributario concreto.
Primer paso accionable Revisar las últimas 12 liquidaciones de tarjetas y calcular qué porcentaje del monto facturado se pierde entre comisiones, retenciones y demoras de acreditación. Ese número servirá de base para evaluar si el eventual cambio normativo genera un impacto relevante en la caja.
Para medir el resultado, comparar el flujo neto de fondos antes y después de la reforma (si se aprueba) y verificar si se reduce la necesidad de girar en descubierto o usar financiamiento para cubrir retenciones.