Pymes

Sociedad Rural pide retenciones cero y más financiamiento para el campo

La entidad agropecuaria reclamó eliminar las retenciones y mejorar el acceso al crédito en un contexto de costos altos y sequías recurrentes. Qué significa esto para las pymes del sector.

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Colheitadeira em uma fazenda em Luján, Argentina. Vassalli 1200.
(Public domain)

La Sociedad Rural Argentina volvió a poner sobre la mesa dos reclamos centrales para el sector agropecuario: la eliminación total de las retenciones a las exportaciones y un esquema de financiamiento que realmente llegue a los productores.

Según datos oficiales del Ministerio de Economía, las retenciones siguen siendo una de las principales cargas que enfrenta el complejo agroindustrial. En un escenario donde los costos de insumos subieron por encima de la inflación y las sequías redujeron las cosechas, la entidad considera que mantener estos derechos de exportación limita la capacidad de inversión y de generación de divisas.

Para las pymes agropecuarias y las industrias que dependen del campo, el tema no es abstracto. Un feedlot mediano en Santa Fe, por ejemplo, ve cómo el margen se achica entre el precio del novillo y el del maíz que compra para engorde. Si el productor recibe menos por su cereal por las retenciones, termina pagando menos por el animal en pie. La cadena se resiente completa.

Opciones reales que se discuten

La propuesta de retenciones cero no es nueva, pero gana fuerza cuando el Gobierno busca aumentar las exportaciones. La alternativa intermedia que suele manejarse es una baja gradual atada a compromisos de siembra y a la evolución del tipo de cambio real. Ninguna de las dos es sencilla de implementar sin afectar la recaudación fiscal en el corto plazo.

En paralelo, el reclamo de financiamiento apunta a tasas que estén por debajo de la inflación esperada y a líneas con plazos mayores a 180 días. Hoy, la mayoría de los productores financian la campaña con capital propio o con proveedores que ya trasladan el costo financiero al precio final. Eso erosiona competitividad.

Qué pueden hacer las pymes mientras se define la política macro

  1. Revisar el mix de cultivos y priorizar aquellos con mejor relación precio-costo neto de retenciones.
  2. Armar pooles de compras de insumos con otros productores para negociar descuentos de volumen.
  3. Evaluar seguros agrícolas que cubran sequía y granizo; el costo es alto pero evita descalabros de caja.
  4. Negociar con bancos líneas de working capital atadas a la campaña y no a tasas generales.

Un caso concreto de una cooperativa de Pergamino muestra que, al combinar siembra directa, rotación de cultivos y financiamiento a través de un pool bancario, logró bajar el costo financiero de la campaña de 48% a 29% anual en términos reales.

Límites de las propuestas

Eliminar retenciones de un día para el otro sin compensación fiscal genera un agujero que el Estado intenta cubrir con otras subidas impositivas. Estudios del IERAL de la Fundación Mediterránea (informe de 2024) muestran que el efecto neto en recaudación depende fuertemente del aumento de volumen exportado que se logre. Si ese aumento no se materializa, el impacto es negativo en el corto plazo.

Por eso, cualquier medida debe venir acompañada de un plan de reducción gradual y de incentivos a la producción que sean medibles.

El primer paso accionable para un gerente o dueño de pyme agroindustrial es calcular exactamente cuánto le representa hoy la retención en su producto principal. Con esa cifra en mano, puede modelar tres escenarios: retenciones actuales, rebaja al 50% y eliminación total. Esa hoja de cálculo simple le dará una base concreta para discutir con su entidad representativa o con su banco.

Medir el resultado: comparar el margen bruto por hectárea o por cabeza antes y después de cualquier cambio normativo. Si el margen no sube en al menos 12-15% en los próximos 12 meses, la medida no estará cumpliendo el objetivo operativo que las pymes necesitan.

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